Uno de los últimos descubrimientos científicos, según se desprende de la investigación publicada en  la revista Nature, apunta a la asombrosa naturaleza de muchos peces de colores como el Carassius auratus (pez dorado o Goldfish), o el Carassius carassius, (carpín), para sobrevivir en los lagos helados.

¡Peces de colores llenos de alcohol!

Al parecer esta peculiar característica que les hace ser casi “inmortales”, proviene de la transformación del ácido láctico en alcohol. Una capacidad con la que pueden resistir cerca de cuatro o cinco meses sin oxígeno. Una forma de mantenerse vivo en los estanques y lagos de la zona norte de Europa en los fríos inviernos.

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“Carassius auratus”, uno de los peces de colores que sobrevive a las aguas heladas.

Los investigadores han logrado saber cómo se realiza ese formidable mecanismo molecular. Los hidratos de carbono en muchos animales y en el ser humano se transforma en ácido láctico, gracias al conjunto de proteínas que canalizan los hidratos de carbono hacia las mitocondrias.

Con ello, el organismo no puede deshacerse o expulsar ese ácido láctico, lo que termina con la vida del ser vivo en cuestión de minutos. pero los peces de colores en respuesta a esa falta de oxígeno han creado su propio “salvavidas”, un segundo conjunto de proteínas que asumen la responsabilidad de convertir el ácido láctico en alcohol.

Ahora se está investigando en si esto sería posible aplicarlo de alguna manera al ser humano.

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“Carassius carassius”, el carpín, otro pez que resiste las bajas temperaturas sin inmutarse.

Una adaptación evolutiva única

Cuanto más tiempo pasan en estas condiciones de congelación, los peces de colores concentran una mayor cantidad de alcohol en su cuerpo (más de 50 mg por 100 mL), muy por encima de la tasa legal en los países europeos, que finalmente es expulsado por las agallas.

Es una de las más fascinantes adaptaciones evolutivas que han ido realizando muchas especies para sobrevivir y adaptarse a las condiciones climáticas o de su hábitat. Una forma de escapar de la competencia y de los depredadores naturales, y a su vez, de asegurase un buen puesto para su supervivencia.

Con el cambio climático empezaremos a ver más transformaciones como estas en diferentes animales, en los que puedan adaptarse, otros puede que no lo hagan nunca, y terminarán extinguiéndose. La naturaleza es sabia, pero con la mano del Hombre detrás los roles han cambiado.