El Premio Ambiental Godman ha dado a conocer a los 6 ganadores del 2016, como cada año sucede desde 1989, eligiéndose los candidatos de cada uno de los continentes, una medida muy positiva desde mi punto de vista. Los méritos que necesitan para poder acceder a estos galardones, no son otros que la lucha por la protección y el cuidado del medio ambiente a todos los niveles en sus localidades, actuando como verdaderos líderes ambientales. Promoviendo la sostenibilidad y combatiendo la destrucción de los ecosistemas y de las especies que allí habitan. Un esfuerzo que tiene una recompensa, y que sirve de inspiración para otras personas en otros lugares del mundo.

Un jurado internacional se encarga de realizar la importante selección a partir de nominaciones confidenciales presentadas por una red mundial de organizaciones e individuos ambientales.

El Teatro de la Ópera de San Francisco fue el magnífico escenario que acogió la gala de la presentación de los ganadores.

6 ganadores del Premio Ambiental Goldman 2016

EDWARD LOURE, Tanzania

Edward Loure encabezó una organización de base que lideró una propuesta para dar títulos de propiedad a comunidades indígenas—y no a individuos—en la región norte de Tanzania, garantizando de esta forma la protección de más de 200,000 acres de tierra para futuras generaciones.

LENG OUCH, Camboya

En uno de los países más peligrosos del mundo para los activistas del medioambiente, Leng Ouch trabajó en la clandestinidad para documentar la tala ilegal en Camboya y expuso la corrupción que estaba privando a las comunidades rurales de sus terrenos. Trabajo que llevó a que el gobierno cancelara grandes concesiones de tierras.

ZUZANA CAPUTOVA, Eslovaquia

Una abogada, Zuzana Caputova, encabezó una exitosa campaña que causó el cierre de un vertedero de residuos tóxicos que estaba contaminando la tierra, el aire y el agua en su comunidad, estableciendo un precedente para la participación pública en la Eslovaquia poscomunista.

LUIS JORGE RIVERA HERRERA, Puerto Rico

Luis Jorge Rivera Herrera ayudó a liderar una exitosa campaña para el establecimiento de una reserva natural en el Corredor Ecológico de Puerto Rico—una zona de anidaje para el tinglar (tortuga baula) que está en peligro de extinción—y para la protección del patrimonio natural de la isla contra los proyectos dañinos de desarrollo.

DESTINY WATFORD, Estados Unidos

En una comunidad cuyos derechos ambientales se habían dejado de lado para ceder paso a la industria pesada, Destiny Watford motivó a los residentes de un barrio de Baltimore a derrotar planes de construcción para la mayor incineradora del país, a menos de una milla de distancia de su escuela.

MÁXIMA ACUÑA, Perú

Máxima Acuña, agricultora de subsistencia de la sierra norte del Perúdefendió con ahínco su derecho a vivir en paz y vivir de su propio terreno, una tierra codiciada por las empresas mineras Newmont y Buenaventura, impidiendo la entrada de la mina de oro y cobre, el Proyecto Conga, a una cuenca importante.