Human dynamics of climate change” es un póster creado por el Met Office (el Servicio Meteorológico Nacional del Reino Unido), para ilustrar los efectos que el cambio climático provocará en el planeta durante el siglo XXI, analizando diferentes aspectos de relevancia, que puedan dar pistas sobre cómo habrá de adaptarse la humanidad ante este nuevo escenario.

El documento incluye mapas sobre la escorrentía, la demanda de agua para regar, la producción de diferentes cultivos, los días de sequía, las temperaturas máximas, las inundaciones, la subida del nivel del mar o el calentamiento de la superficie de los océanos. Estas ilustraciones se han creado sobre la base de la dinámica actual de la raza humana sobre el planeta.

De esta forma, sin dar detalles concretos de los futuros impactos del cambio climático ni dejar grandes titulares, el póster muestra multitud de detalles sobre cómo afectarán a nuestro estilo de vida consecuencias, ya innegables, como la subida de la temperatura, el aumento de fenómenos climáticos extremos o el desequilibrio entre la demanda y la disponibilidad de agua dulce en muchas regiones del globo.

Este proyecto se nutre de diversas simulaciones sobre los efectos que el cambio climático tendrá en la Tierra, contextualizados en la geografía y las actividades humanas de la actualidad. Para ello, se han tenido en cuenta unos niveles estándar de emisión de gases de efecto invernadero (GEI) y de desarrollo socioeconómico.

Los mapas también concuerdan con los últimos datos publicados por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC), que ya no esconde de ninguna manera la existencia del fenómeno, ni la relevante influencia de las actividades humanas. Si no se reducen las emisiones a nivel planetario, estas proyecciones nos pueden dar una idea de las situaciones que tendremos que afrontar.

Por citar algunos ejemplos, gracias a este trabajo podemos saber cómo evolucionará, hasta finales de siglo, la disponibilidad de agua si no cambiamos nuestros hábitos. El aumento reflejado de la necesidad de regar se puede asociar a un clima más cálido con temperaturas máximas más altas, reflejo del calentamiento global y relacionado con ausencias prolongadas de lluvia y, por lo tanto, fuertes sequías.

También es posible conectar los datos que proporciona el póster sobre el aumento de la temperatura de la superficie oceánica con la acidificación de las aguas, que puede generar modificaciones en los ecosistemas marinos y afectar seriamente a los caladeros mundiales. La flota pesquera podría reducir su capacidad de captura si se desencadenara esta cascada de consecuencias.

Este es un interesante documento para analizar diversos aspectos de la dinámica humana y cómo se puede ver afectado nuestro bienestar social si no cambiamos nuestros hábitos de vida, empezando por reducir la contaminación y el ritmo de consumo de los recursos naturales, antes de que estas predicciones se conviertan en hechos observables.