El 2013 se encuentra entre los más cálidos registrados. Esta es la conclusión sacada de un informe realizado por especialistas de la agencia científica NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) publicado en la Sociedad Americana de Climatología. Los indicadores ambientales que reflejan las tendencias climáticas siguen mostrando que nos encontramos ante un calentamiento global sin precedentes.

Mediante el uso de una multitud de indicadores para explorar los patrones, cambios y tendencias del sistema climático a escala mundial se ha conseguido una actualización detallada del estado climático. La medición de los gases de efecto invernadero; temperaturas máximas, mínimas y medias en la atmósfera, océano y tierra; la cubierta de nubes; el nivel del mar; la salinidad de los océanos… e incluso eventos extremos como huracanes e inundaciones, han sido algunos de los indicadores estudiados que han mostrado que nuestro planeta se está convirtiendo en un lugar mucho más cálido.

Las conclusiones sacadas de este informe no sorprenden demasiado, pero confirman que se continua con la tendencia de estos últimos años. Los niveles de gases de efecto invernadero siguen en aumento llegando a valores históricos superándose en observatorios como el de Hawaii las máximas medidas hasta la fecha. El 2013 además fue uno de los años más cálidos observados, aunque su posición en el ranking varia (de una segunda a una sexta posición) dependiendo de qué datos se utilicen.

La temperatura no solo aumento en la superficie terrestre, la temperatura marina también sufrió un fuerte ascenso encontrándose entre los 10 valores más altos registrados. Unido a esto, los océanos siguen sufriendo las consecuencias del cambio climático detectándose una nueva subida del nivel del mar en 2013.

En los polos se sigue observando la misma tendencia, sufriendo el Ártico un elevado calentamiento, siendo el séptimo año más caluroso registrado, lo cual disminuye considerablemente la capa de hielo ártica. Por otro lado, en el Antártico se alcanzó por segundo año consecutivo el record de extensión de hielo marino. Sin embargo se alcanzó también la temperatura más alta anual registrada.

Durante el 2013 se observó también un aumento de los eventos climáticos extremos. La media de ciclones anual fue la más alta registrada desde 1981. En el Atlántico Norte fue una temporada tranquila pero no fue igual para el Pacífico Norte que contó con la velocidad de viento más alta jamás medida en un ciclón tropical.