Fuleco es el nombre de la mascota oficial de la Copa Mundial de Fútbol de 2014, que se celebrará en Brasil. Su nombre hace referencia al deporte rey y al carácter ecológico de su elección, con la cual la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) quiere enviar un mensaje de compromiso medioambiental durante la celebración del mayor evento futbolístico del planeta.

La mascota Fuleco es en realidad un miembro de la especie Tolypeutes tricinctus, un tipo de armadillo endémico de Brasil sorprendentemente ágil. Este mamífero es capaz de enrollarse hasta convertirse en algo parecido a una pelota, una de las características que motivaron que fuera elegido como la imagen del torneo. Su fama le ha llevado a crearse sendos perfiles en Twitter y Facebook donde se comunica con sus seguidores.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha catalogado al Tolypeutes tricinctus como especie vulnerable, la categoría inmediatamente anterior a estar en peligro de extinción. Esto significa que si no se protege adecuadamente podría ponerse en riesgo su supervivencia, por lo que el país organizador no debe descuidar la protección de Fuleco, ahora convertido en símbolo nacional.

La elección de este animal es idónea para un país como Brasil, donde la naturaleza juega un papel importante. No en vano, en tierras brasileñas encontramos la selva amazónica, uno de los pulmones del planeta, que el país sudamericano debe preservar a toda costa si no queremos acelerar aún más procesos como el cambio climático o el calentamiento global.

El compromiso de la FIFA se demuestra en iniciativas como la anunciada hace unos días, en la que el máximo organismo del fútbol mundial pide la colaboración de los aficionados para compensar las emisiones de CO2 que producirán los desplazamientos a Brasil con motivo del certamen.

El organizador del torneo realizará un sorteo entre todas las personas cuyas solicitudes de entradas para el Mundial han sido aceptadas. Estos afortunados podrán ganar dos pases para la final que se celebrará en el estadio de Maracaná y verán compensadas de forma gratuita las emisiones de sus desplazamientos, sea cual sea su lugar de origen, mediante una serie de proyectos bajos en carbono en colaboración con BP Target Neutral.

La Copa Mundial de fútbol es uno de los eventos deportivos más importantes, el único que puede competir en relevancia con los Juegos Olímpicos. Millones de aficionados en todo el mundo seguirán durante un mes el desarrollo del juego, por lo que no se puede desaprovechar la oportunidad de enviar un mensaje de respeto hacia el medio ambiente e intentar concienciar a la población de que lleve una vida más ecológica.