Recuerdo que hace mucho tiempo me comentaron que en el ya difunto 2010 nos traería tragedias (y si que nos trajo), entre ellas que se acabaría el plátano, pero doy gracias que eso no pasó ya que si eso hubiese ocurrido nos la hubiésemos visto negras y no hubiesen descubierto lo que les platicare a continuación:

Pues resulta que el plátano no tiene su cáscara nada mas para protegerlo, no, pues resulta que las cáscaras sirven para descontaminar el agua. ¿Cómo funciona esto?  esto es gracias a que la cáscara de este fruto en su mayoría posee moléculas cargadas negativamente, y esto tiene como resultado la atracción de metales con carga positiva que son los que contaminan el agua. Pero no, no hay que tirar las cáscaras al agua y ya tendremos agua purificada, no, el procedimiento es un tanto sencillo: Dejar secar las cáscaras y molerlas hasta tener como resultado polvo. De esta manera podrás dejar diluir el polvo en el agua hasta descontaminarla.

Lo sorprendente de este tratamiento es que 65% del líquido puesto a prueba quedó descontaminado. Lo mejor de esto es que el procedimiento se puede repetir hasta que el líquido quede purificado completamente. Todo este descubrimiento nace gracias a Milena Boniolo, estudiante de química de la Universidad Federal de Sao Paulo.