Esta es la conclusión a la que han llegado en un importante informe, una serie de organizaciones como la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y The Nature Conservancy (TNC) dicen que las áreas marinas deben ser protegidas rápidamente.

El agua caliente hace que el coral expela a las algas con las que suele vivir en una relación simbiótica, sin la cual mueren.

Los espacios protegidos en tierra y mar aparecen en una serie de objetivos acordados en el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Foto de la costa del Océano Atlántico para Google Earth

 

 

 

 

 

 

Pero mientras que alrededor del 13% de la superficie terrestre del planeta está ahora bajo algún tipo de protección, para las áreas marinas es apenas el 1% — muy poco para el objetivo del 10% para el año 2012, por ejemplo.

De no hacerlo, advierten, hará más difícil a los ecosistemas marinos sobrevivir en un mundo donde el agua del océano se está poniendo más caliente y más ácida, como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Mientras se daba el informe, otros científicos advirtieron que los arrecifes de coral en el sudeste asiático y el océano Índico están sufriendo alta mortandad debido a las condiciones del agua inusualmente cálida.

 

 

El Centro de Excelencia para Estudios de Arrecifes de Coral, una red de centros de investigación universitarios, dijo que el calentamiento es causado por el “blanqueo” del coral en Indonesia, Filipinas, Malasia, Tailandia, Singapur, Birmania y Sri Lanka.

 

Foto de la costa australiana para Google Earth

 

 

 

 

 

 

“Es sin duda el peor nivel de mortandad de coral que hemos visto desde 1998”, dijo Andrew Baird, científico de la Universidad James Cook.

“Puede llegar a ser el peor caso reconocido por la ciencia”, según Baird.

Las temperaturas inusualmente altas de 1998 fueron causadas por las condiciones de El Niño en combinación con el calentamiento gradual atribuible a las emisiones de gases de efecto invernadero.

François Simard, jefe adjunto de Marina de la UICN y autor del nuevo informe, sugirió que los problemas del cambio climático y la protección del medio marino están estrechamente vinculados.

La vida marina está en peligro, eso es absolutamente claro —y (con el calentamiento y la acidificación) no es una cuestión de gestión del mar, es una cuestión de gestión de nuestras actividades como seres humanos, de nuestras emisiones.

“Pero al menos debemos cuidar lo que tenemos en una manera apropiada”, concluye Simard.

Fuente: BBC Mundo