El acceso al agua potable es desde ahora un derecho de todos los seres humanos. Así lo fijó la ONU este miércoles, a propuesta de Bolivia.

 

 

 

 

La ONU aprobó este miércoles (28.07.2010) en Ginebra con una gran mayoría la propuesta presentada por Bolivia y respaldada por otros 33 Estados de incluir el acceso a agua potable en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La resolución contó con un amplio apoyo en la Asamblea General. No hubo votos en contra, aunque unos cuantos países se abstuvieron.

Alemania votó a favor:

De acuerdo con informaciones de Naciones Unidas, 41 Estados prefirieron no emitir su voto. Entre estos se encuentran sobre todo países desarrollados, mientras que los emergentes votaron de forma consistente. De los 192 Estados miembros estuvieron presentes 163, de los cuales 122 estuvieron a favor de la propuesta.

También Alemania respaldó el proyecto. Según su Embajador ante Naciones Unidas, Peter Wittig, el país germano hace parte de los decididos a defender el derecho al agua limpia. "En el mundo, 884 millones de personas no tienen acceso suficiente al agua potable, y más de 2,6 billones no poseen instalaciones sanitarias. Anualmente mueren dos millones de personas a causa de esto, la mayoría son niños", dijo Wittig.

El preciado líquido:

El proyecto de resolución fue presentado por el embajador de Bolivia ante las Naciones Unidas, Pablo Solón. En su exposición dijo que debido al "agua sucia mueren más personas que de SIDA, malaria y sarampión juntos. Cada tres segundos muere un niño por no tener acceso a agua limpia", explicó Solón, aguantando la respiración por ese espacio de tiempo.

Un informe de las Naciones Unidas de 2009 estima que para el año 2015 el 47% de la población mundial vivirá en zonas áridas, y para 2030 unos 700 millones de personas podrían dejar sus lugares de origen por la escasez de agua y falta de saneamiento básico.

Bolivia reafirmó también la necesidad de proteger y promocionar todos los derechos humanos bajo la responsabilidad del Estado, y resaltó la necesidad de que la comunidad internacional coopere para que la humanidad tenga acceso al agua.

¿Derecho simbólico?

El derecho al agua limpia no es vinculante sobre la base del derecho internacional. "La medida no implica un derecho a tener agua, según los estándares jurídicos internacionales", dijo el representante de Washington. "Es ambigua, por lo que tuvimos que abstenernos de votar", expresó el embajador estadounidense frente a este organismo internacional.

No obstante, la resolución cuenta con un gran valor simbólico, en el sentido de que ahora el preciado líquido hace parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Por lo tanto, tiene influencia sobre la política de los Estados y de las Naciones Unidas.

Fuente: www.dw-world.de