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Las mariposas migran en direcciones opuestas según el hemisferio, revela un estudio del CSIC

Cuando pensamos en migraciones animales, solemos imaginar aves cruzando continentes o grandes mamíferos recorriendo sabanas. Sin embargo, un nuevo estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) acaba de demostrar que también los insectos esconden comportamientos migratorios sorprendentemente complejos. En concreto, las mariposas carderas (Vanessa cardui) migran en direcciones opuestas según el hemisferio en el que viven, un fenómeno nunca antes documentado en insectos.

Dos hemisferios, dos rutas opuestas

La mariposa cardera es una de las especies más cosmopolitas del planeta y protagoniza algunas de las migraciones más largas conocidas entre los insectos. Hasta ahora se sabía que las poblaciones del hemisferio norte viajan desde Europa hacia África cuando llega el otoño boreal. Lo que no se conocía es que las poblaciones del hemisferio sur hacen exactamente lo contrario: se desplazan hacia el norte durante su propio otoño austral, entre marzo y junio, siguiendo el ritmo de las estaciones del sur.

En estudios previos, el mismo grupo había demostrado que Vanessa cardui protagoniza las migraciones más largas conocidas en mariposas, en un circuito de hasta 15.000 kilómetros entre África ecuatorial y Europa. Ahora, el equipo ha identificado un nuevo circuito migratorio en el hemisferio sur de África, completamente independiente del recorrido que realizan en el hemisferio norte. El grupo de investigadores recorrió el continente africano en busca de la mariposa cardera y analizó el ADN de más de 300 ejemplares procedentes de 38 países de África y Europa. Los análisis genómicos revelaron un gran fragmento de ADN invertido, o inversión cromosómica, en el cromosoma 8. Esta región, distinta en los individuos de cada hemisferio, contiene genes relacionados con el comportamiento migratorio.

“Observamos que las poblaciones del sur no cruzan el ecuador, sino que siguen un ciclo propio adaptado a la estacionalidad del hemisferio austral. La inversión cromosómica contiene un receptor del neurotransmisor GABA-B, implicado en la orientación durante el vuelo. Nuestros resultados señalan un punto clave de la base genética de la navegación”, explica Aurora García-Berro, investigadora del Instituto Botánico de Barcelona (IBB, CSIC-CMCNB) y primera autora del estudio.

El equipo propone que esta inversión cromosómica modifica cómo las mariposas interpretan las señales ambientales. “Sabemos por la mariposa monarca que las mariposas migratorias, y también otros insectos, se orientan gracias al campo magnético y la posición del sol. La respuesta a estos parámetros debe ser opuesta en los dos hemisferios. Nuestra hipótesis es que los patrones de movimiento están restringidos dentro de cada hemisferio gracias a mecanismos de orientación específicamente adaptados”, señala Daria Shipilina, investigadora de la Universidad de Uppsala (Suecia) y coautora del trabajo.

Este patrón, denominado “división migratoria”, es bien conocido en aves, pero jamás se había confirmado en insectos. Lo más llamativo es que las mariposas de ambos hemisferios no cruzan el ecuador, sino que siguen circuitos migratorios independientes, adaptados a las condiciones climáticas de cada mitad del planeta.

Mariposa cardera (Vanessa cardui), especie migratoria que se desplaza en direcciones opuestas según el hemisferio
Mariposa cardera (Vanessa cardui), especie migratoria que se desplaza en direcciones opuestas según el hemisferio

La genética como brújula de la migración

El estudio, publicado en Nature Communications, va más allá de la simple observación del comportamiento. Analizando el ADN de más de 300 ejemplares procedentes de 38 países de África y Europa, el equipo investigador identificó una inversión cromosómica en el cromosoma 8, distinta entre las poblaciones del hemisferio norte y del sur.

Esta inversión genética incluye genes relacionados con la orientación durante el vuelo, entre ellos un receptor del neurotransmisor GABA-B, implicado en la navegación. En otras palabras, no se trata solo de una respuesta ambiental: existe una base genética que condiciona cómo estas mariposas interpretan señales como la posición del sol o el campo magnético terrestre.

Según explican las investigadoras e investigadores del CSIC, la orientación debe ser necesariamente opuesta en cada hemisferio para que la migración tenga sentido ecológico. La genética, en este caso, actúa como una especie de “brújula interna” adaptada a cada lado del planeta.

El ecuador como frontera evolutiva

Uno de los aspectos más fascinantes del hallazgo es el papel del ecuador como barrera evolutiva invisible. A diferencia de muchas aves, que sí lo cruzan, las mariposas carderas parecen mantenerse dentro de su hemisferio. Esto limita el intercambio genético entre poblaciones del norte y del sur y podría favorecer, a largo plazo, procesos de diversificación e incluso la aparición de nuevas especies.

Este descubrimiento abre la puerta a una nueva forma de entender la evolución de los animales migratorios y plantea una pregunta inquietante: ¿cuántos otros insectos estarán siguiendo patrones similares que aún no hemos detectado?.

Para ampliar el contexto sobre la situación general de las mariposas y otros polinizadores frente a amenazas ambientales, puedes leer este análisis sobre especies vulnerables en nuestro sitio:
Mariposas y otros insectos en peligro de extinción.

Mariposa cardera (Vanessa cardui), especie que migra en direcciones opuestas según el hemisferio
Mariposa cardera (Vanessa cardui), especie que migra en direcciones opuestas según el hemisferio

Por qué importa la migración de insectos

Las migraciones de insectos no son un fenómeno menor. Tienen un impacto ecológico global: conectan ecosistemas separados por miles de kilómetros, contribuyen a la polinización, sirven de alimento a numerosas especies y, en algunos casos, influyen en la dinámica de plagas y enfermedades. Comprender cómo y por qué migran es clave para proteger estos equilibrios, especialmente en un contexto de cambio climático.

En nuestra sección de Medio Ambiente encontrarás más artículos que exploran cómo la biodiversidad y los ecosistemas responden a presiones ambientales.
Medio Ambiente en Conciencia Eco.

Además, el estudio subraya la importancia de investigar la biodiversidad del hemisferio sur, tradicionalmente menos representada en la ciencia. Solo con una mirada verdaderamente global podremos entender cómo funciona la vida en movimiento sobre nuestro planeta.

Este trabajo del CSIC no solo revela un comportamiento asombroso de las mariposas, sino que nos recuerda algo esencial: incluso los seres más pequeños pueden enseñarnos grandes lecciones sobre adaptación, evolución y equilibrio ecológico. El estudio también destaca la importancia de analizar patrones y procesos biológicos a escala global, especialmente en el hemisferio sur, menos representado en los estudios de biodiversidad. Con este fin, el equipo de investigación del Instituto Botánico de Barcelona (IBB, CSIC-CMCNB) continúa estudiando los genomas de otras especies
migratorias distribuidas desde el sur de África hasta Europa.

Puedes leer el informe original aquí: Las mariposas migran en direcciones opuestas según el hemisferio

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