El 31 de mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco 2022, una jornada en la que de nuevo se vuelve a sacar a la luz los distintos estudios sobre el tabaco y sus riesgos.No si antes indagar en los motivos o las causas por las que una persona llega a la adición.

¿Por qué fumamos?

Su contenido en nicotina y otras sustancias crean esta compleja red de síntomas que impiden desengancharse, pero todavía se sigue investigando porque hay personas que jamás caen en esta traicionera tentación.

Se sabe que las emociones juegan un papel fundamental en el inicio, pero también la sensación de placer y relajación que provoca en el organismo después, no se olvida.

Es decir, varios factores entran en juego: la tristeza, según diferentes estudios, es la línea que los une; pero también otras emociones negativas han podido influir como la ansiedad, la ira, la rabia, el miedo, la vergüenza…

Todas estas situaciones generadas en el individuo provocaban el deseo de fumar, y posteriormente el anhelo de recuperar la calma perdida mediante el cigarro.

La incapacidad de poder controlar las emociones, en la mayoría de los casos, teminó desembocando en una adición al tabaco.

Mujer fumando

Encontramos que la tristeza parece ser un desencadenante especialmente potente del uso de sustancias adictivas.

Enfermedades y muertes prematuras

La principal causa de muerte prematura antes de los 70 años en países de altos ingresos está relacionada con el tabaquismo de cigarros manufacturados.

Así, fueron responsables de alrededor de 41 millones de muertes en los Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá, acumulativamente, desde 1960 hasta 2020.

Los fumadores que empiezan a fumar temprano en la vida adulta y no dejan de fumar, pierden una década de esperanza de vida frente a los no fumadores.

Dejar de fumar, particularmente antes de los 40 años, reduce el riesgo de mortalidad.

Tres características sorprendentes asociadas a los riesgos para la salud del tabaquismo

  • La primera característica es que el riesgo de desarrollar enfermedades entre los fumadores es grande.
  • La segunda característica es que para que los fumadores desarrollen estos grandes riesgos, necesitan comenzar a fumar temprano en la vida adulta y continuar fumando. Si los fumadores no comienzan temprano en la vida, sus riesgos son sustancialmente menores.
  • En tercer lugar, si los fumadores dejan de fumar antes de desarrollar alguna enfermedad grave, sus riesgos se reducen sustancialmente.

Sin embargo, la mayoría de los fumadores que comienzan temprano en la vida adulta y continúan fumando finalmente mueren por su consumo de tabaco.

Fumador versus no fumador

Esto se debe a que cada año durante la mediana edad (definida aquí como las edades de 30 a 69 años), las tasas de mortalidad entre los fumadores son aproximadamente tres veces más altas que las de los no fumadores similares (considerando las diferencias entre fumadores y no fumadores, patrones de obesidad o diferente nivel educativo o económico, entre otras).

La mayor parte de este exceso de riesgo surge de enfermedades causadas por fumar. Esto incluye enfermedades como el cáncer de pulmón, enfisema, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, cáncer de las áreas aerodigestivas superiores, cáncer de vejiga y varias otras afecciones. Así, este exceso de riesgo de enfermedad y muerte es una relación de causa y efecto.

Había aproximadamente 34 millones de fumadores en los EE. UU., 7 millones en el Reino Unido y 5 millones en Canadá en 2017 y la cantidad de cigarrillos vendidos en los últimos años se ha mantenido prácticamente sin cambios durante la última década en Canadá, mientras que ha disminuido en los EE. UU. y el Reino Unido.

En los últimos años, los cigarrillos electrónicos parecen haber acelerado la disminución del tabaquismo entre los adultos más jóvenes. Los cigarrillos electrónicos son mucho menos peligrosos que los cigarrillos, pero conllevan algunos riesgos, sobre todo el riesgo de adicción a la nicotina entre los jóvenes.

 La clave está en fumar de forma constante

Para que tanto los individuos como las poblaciones experimenten aumentos en el riesgo de muerte, se requiere fumar de forma prolongada desde la adultez temprana sin dejar de hacerlo.

Cigarro

En el caso de los estudiantes, la presión de los compañeros es uno de los factores clave que contribuyen al consumo de cigarrillos.

De manera que las enfermedades relacionadas con el tabaquismo fueron responsables de alrededor de 41 millones de muertes en los EE. UU., el Reino Unido y Canadá, acumulativamente, desde 1960 hasta 2020, según un estudio científico publicado en eLife.

Cada millón de cigarrillos fumados causa aproximadamente una muerte en los EE. UU. y Canadá, pero alrededor de 1,3 muertes en el Reino Unido.

Los peligros de fumar son mucho mayores de lo que se documentó hace apenas dos décadas. Las diferencias en las tasas de mortalidad entre fumadores y no fumadores implican que los fumadores pierden en promedio al menos una década de vida. Aproximadamente la mitad de todas las muertes atribuibles al tabaquismo ocurren en la mediana edad.

La evidencia biológica sobre carcinógenos particulares y otras toxinas que se encuentran en los cigarrillos fabricados y los posibles mecanismos que desencadenan ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares son consistentes con la evidencia epidemiológica.

La genética es un factor importante en la susceptibilidad a la enfermedad, pero no niega la importancia sustancial del tabaquismo para explicar los marcados cambios en la mortalidad por causas específicas y la mortalidad total atribuible al tabaquismo en las últimas décadas.

El tabaco subestimado

Finalmente, sigue habiendo una gran subestimación de los peligros para la salud del tabaquismo por parte del público, los no expertos e incluso algunos expertos.

Los grandes riesgos para la salud inherentes al tabaquismo a menudo se equiparan erróneamente con los riesgos mucho menores de otras exposiciones para la salud.

Por ejemplo, fumar sigue siendo mucho más peligroso para el adulto individual en los países de altos ingresos en comparación con la obesidad moderada, el consumo excesivo de alcohol y otros factores, según el mismo estudio.