Hoy, 21 de junio, se celebra el Día del Sol que coincide precisamente con la llegada del verano. El solsticio de verano marca el cambio de estación y el día más largo del año, además de ser el momento de reducir a cenizas mediante las hogueras todo lo malo que nos ha sucedido. Una manera de dejar atrás aquello que no queremos para nuestra vida futura, un símbolo de transformación hacia algo mejor.

Puedes dar un abrazo simbólico al sol, fuente de vida.

La noche de San Juan que se celebra en nuestro país, tiene su paralelismo en otras culturas, una forma de rendir culto al sol, que incluye muchas veces baños para purificarse. Y es que nuestro querido planeta, ese que nos da la vida, también ha sido objeto de oscuras iniciativas: el llamado “impuesto al sol”. Pero, la Unión Europea ha admitido que ese impuesto al sol es ilegal. Por lo tanto, nuestro derecho a disponer de energía de forma libre cada vez está más cerca. En el año 2021 deberemos poder producir, intercambiar, vender o almacenar electricidad renovable.

Las grandes compañías eléctricas siguen insistiendo en sus precios competentes, pero también siguen usando combustibles fósiles, por lo que cada vez estamos un poco más lejos de poder llegar al objetivo mínimo propuesto de energías renovables. Estamos avanzando, aunque con un gran lastre detrás. Es necesario apoyar todas las iniciativas necesarias para hacer real la revolución energética que los grupos ecologistas y la mayor parte de la ciudadanía están demandando.

Como las energías planetarias confluyen en la misma jornada, no podemos olvidarnos del Día Internacional del Yoga, que también se conmemora hoy, 21 de junio. El famoso saludo al sol (Surya Namaskar)  que es una de las primeras y principales acciones que se aprenden de esta práctica milenaria, hoy debemos practicarlo en su honor como forma de gratitud. Cada vez más personas en España se encuentran cautivadas por su embrujo, alrededor de un 12%, pero sigue subiendo a gran velocidad.

Día Internacional del Yoga: asana del árbol.

Inspirado en los libros sagrados (Vedas), el yoga se ha popularizado de tal manera (más de 500 millones de personas lo practican en el mundo) que lo difícil ahora es saber a cuál apuntarse, ya que además de los diferentes tipos que existen de forma clásica, cada “gurú” ha sacado el suyo, e incluso muchas veces las clase se personalizan según los practicantes, o como forma de terapia para enfermedades. Se puede definir el yoga en pocas palabras: equilibrio de cuerpo y mente, autodesarrollo y bienestar; aunque se sigue apuntando la gente a su práctica fundamentalmente por la parte física, es decir, como un sustituto del deporte. El yoga es mucho más que eso.

La meditación es quizás la parte más significativa e importante, aunque tienen que estar presentes las diferentes asanas o posturas según el tipo, y sobre todo, el pranayama o respiración consciente. Lo mejor es que vayas a un centro en el que puedas probar los diferentes estilos para saber cuál es el que más encaja contigo y con tu forma física actual.

Descubre cuáles son los beneficios del yoga:

  • Provoca una mayor agilidad mental y concentración.
  • Evita el deterioro cognitivo asociado a la edad.
  • Es una terapia sana y barata antienvejecimiento.
  • Funciona como uno de los mejores antidepresivos.
  • Reduce el dolor.
  • También adelgaza.
  • Baja el colesterol y la tensión arterial.
  • Mejora la flexibilidad y el equilibrio.
  • Aumenta la energía y la resistencia física.
  • Reduce los problemas del suelo pélvico.
  • Disminuye la inflamación.
  • Dí adiós al dolor de espalda.
  • Fortalece el sistema inmune.
  • Estira y refuerza las articulaciones.