Las ecoaldeas se entienden como un sistema de vida colectivo que pretende acercarse a una forma de vida más sostenible con el medio ambiente y las personas.

Aunque existen diversas variedades de ecoaldeas que se diferencian por acercarse a un estilo más ecológico, más humano o espiritual, todas ellas defienden el modelo de autosuficiencia.

Durante la feria de BioCultura celebrada en Madrid el pasado fin de semana, se realizaron diversos encuentros entre personas que vivían o viven de esta forma y aquellas personas que están interesadas en otra alternativa de subsistencia y buscan estas comunidades para vivir.

Comunidad ecoaldeana

La comunidad ecoaldeana, como así se definen, pretende hacer de esa forma de vida como una alternativa durable para el futuro. Para ello, mantienen unas ideas sólidas sobre lo que quieren y abren encuentros durante la época estival para compartir experiencias, dar a conocer este tipo de vida y acercar a las personas que lo deseen a poder cambiar.

Una de las ideas más arraigadas que mantienen es tratar de ser lo más autosuficientes posible, y, aunque todavía no hayan llegado a ello en su totalidad, en la mayoría de las ecoaldeas el cultivo, el trueque, los cursos y el voluntariado son formas de subsistencia.

En la mesa participativa de la Red Ibérica de Ecoaldeas afirmaron que la principal fuente de economía provenía de los cursos que se desarrollan a lo largo del año sobre diversas temáticas naturales (bioconstrucción, permacultura o agricultura ecológica, entre otros). Además de la ayuda de voluntariado, que es una parte importante dentro de la comunidad puesto que permite un intercambio de conocimientos entre voluntarios o voluntarias que se acercan al sitio a enseñar lo que conocen  a la vez que adquieren nuevos saberes.

En relación a esta forma de vida alternativa y un poco más libre, BioCultura ofreció diversas conferencias. Entre las que informaron sobre principios de permacultura aplicados al espacio urbano, huertos ecológicos o biocontrucción en asentamientos sostenibles, entre otras temáticas.

Además,  dieron a conocer la comunidad autogestionada de Lakabe, situado en los pirineos navarros que lleva 35 años en funcionamiento con 30 personas de todas las edades.