Tenemos cerca el verano y con la entrada del calor nos apetece disfrutar de los espacios abiertos y el jardín, uno de los espacios preferidos de toda la casa. Es hora de ponerlo a punto para recibir a los amigos y familiares, y pasar largas veladas deleitándose con los olores y colores del entorno. No hay nada más refrescante que un espacio verde en pleno estío, si encima lo tenemos diseñado para tener un lugar con sombra, preferiblemente con árboles que proporcionan más humedad, o sino con toldos o pérgolas, tendremos un pequeño oasis a nuestra disposición.

Otro de los objetos que nunca puede faltar en un jardín mediterráneo es nuestra querida hamaca, aunque sus orígenes, al parecer caribeños, nos hacen recordar a los antiguos pescadores que las usaban como red para pescado. ¡Menudo cambio de uso, antes las utilizaban para trabajar y ahora para descansar!

¿Quién se puede resistir a una buena siesta en una hamaca después de la comida? Nadie, porque siempre hay disputas, sorteos y hasta desafíos que terminan en una partida de algún juego, para poder coger el mejor lugar de descanso del jardín.

Su uso se ha ido generalizando, y la hamaca hoy, es sinónimo de relajación en contacto con la naturaleza.

El perfecto emplazamiento para pasar toda una noche mirando la cúpula celeste observando las estrellas y escuchando los sonidos de los habitantes de la noche. Un momento para recordar.

Las originales están hechas de lona de algodón o cáñamo, y se atan por los extremos a cualquier material resistente que pueda sujetar el peso. Las más novedosas son prácticamente como camas suspendidas en el aire, con colchón incluido. Por supuesto, mucho más cómodas.

Las variedades de formas que existen en el mercado son asombrosas: desde cuadradas, rectangulares, incluso con forma de columpio gigante, hasta circulares, para que quepa más de una persona. Decoradas con diversos cojines, confieren un aspecto relajado a cualquier rincón. Se les puede dar el aire personal que uno quiera: romántico, exótico, natural, marino, zen, barroco …Encajan en todas partes, incluso dentro de la propia casa. ¡Atrévete a darle un twist a tu hogar!