La nueva forma de determinar cuanto vamos a pagar en la factura de la luz ha llegado, afectando principalmente a los pequeños consumidores, que tengan contratada una potencia inferior a 10kw. Tachada por múltiples asociaciones de consumidores como una reforma principalmente recaudatoria, este nuevo sistema para calcular el coste de la luz suprime el sistema de subastas, utilizando como referencia el precio del Kw en función de su cotización diaria en el mercado mayorista eléctrico para calcular el coste final. Es decir, el consumidor no sabrá cuanto le cuesta el Kw hasta que no lo consuma y le llegue la factura.

nuevo-contador-electronico-digital

Pero si no quieres pagar el precio medio del mercado, puedes optar por pagar en función de tu consumo en cada hora. El precio del mercado de la electricidad variará según la hora del día en la cual consumas la electricidad, para lo cual tendrás que contar con un contador especial que cuesta unos 43€ más la instalación que serán unos 10€ más. Así, el Gobierno pretende hacer más transparente el recibo y abaratarlo.

Ahora en tu factura encontrarás por un lado la potencia contratada, que es el importe fijo que no va a cambiar, y la energía consumida, cuyo precio será diferente para cada hora del año. Este precio variable será calculado por la Compañía Operadora del Mercado Ibérico de Energía (OIME) que, para cada hora, cruza las curvas de oferta y demanda y establece diariamente los 24 precios de la electricidad que serán aplicados al día siguiente. Junto con esto, en la factura de la luz encontrarás los descuentos, si has contratado alguna oferta y los peajes de acceso, fijados por el gobierno.

 

Además, las compañías eléctricas introducen la novedad de los compromisos de permanencia, similares a los de las compañías telefónicas. En caso de abandonar la compañía, el consumidor deberá abonar una indemnización si lo hace antes de que se acabe su permanencia, llegando a ser hasta de un 5% del coste de suministro del periodo de permanencia que le quedaba.