Los dolores de cabeza o cefaleas se pueden incluir dentro de las dolencias más padecidas por toda la población. ¿Quién no ha tenido un dolor de cabeza a lo largo de su vida?, la cuestión es más complicada de lo que parece, dependiendo de las causas que lo generen. En esto no se salva ningún grupo de la población, hasta los niños padecen este tipo de trastorno.

Lo más comunes tienen un origen muscular, debido a la carga de tensión física en hombros, cuello o mandíbula. El estrés, la depresión o la ansiedad suelen ser la justificación de su aparición.

En cuanto a la diferencia por sexos, está claro que afecta en mayor proporción a la mujer que al hombre alrededor del 5-10% de los varones y del 15-25%.

Los dolores de cabeza también se sabe que están motivados por no dormir las horas suficientes, no comer cada cierto tiempo, trabajar mucho tiempo delante de un ordenador o por consumo de drogas, y el síndrome de abstinencia que suscita cuando se prescinde de ellas.

En los últimos años se ha venido insistiendo en que el consumo de ciertos alimentos puede provocar cefaleas, más bien relacionadas con intolerancias alimenticias. El queso, el chocolate, los frutos secos o el glutamato monosódico son algunos de los culpables de episodios de migraña. Éste último ha pasado de estar utilizado como potenciador del sabor en la comida oriental, ha encontrárnoslo en cualquier tipo de alimento. Y es un peligro en potencia para los niños. Por ello, debemos leer a conciencia los ingredientes de los productos que consumimos y descartar siempre los que incluyan esta sustancia.

La cafeína es otra sustancia que presenta uno de lo mayores índices de dolores de cabeza por su consumo. Es vaso dilatadora, y desencadena síndromes de abstinencia como si fuese una droga; por lo que hay que restringir su consumo, como máximo a dos unidades al día.

Las mujeres, por desgracia, como he explicado antes, somos la parte de la población más propensa a tener esta dolencia, debido a nuestra función reproductora. Son normales las cefaleas durante la menstruación o el embarazo, aunque en este último, puede estar causado por la subida de tensión, enfermedad común en el estado de gestación.

Luego, se pueden distinguir diferentes tipos de dolores según la zona donde se desarrolla o la intensidad. Las jaquecas son dolores de cabeza fuertes que generalmente están acompañados de otros síntomas, como trastornos visuales o náuseas. El dolor se puede describir como palpitante, saltón o pulsátil. Tiende a comenzar en un lado de la cabeza, aunque se puede propagar a ambos lados. Las cefaleas tensionales tienden a darse en ambos lados de la cabeza. A menudo comienzan en la parte posterior de la cabeza y se propagan hacia delante. El dolor puede ser sordo u opresivo, como una banda apretada o una prensa. Es posible que se sienta dolor y rigidez en los hombros, el cuello y la mandíbula. El dolor generalmente es persistente, pero no empeora con actividad.

Es frecuente que se pueda experimentar  un “aura” (un grupo de síntomas de advertencia que se inician antes del dolor de cabeza), y el dolor generalmente empeora a medida que uno trata de desplazarse de un lugar a otro, esta es la temida migraña. Suele ser una de las más frecuentes causas de baja laboral, a lo largo del tiempo.

Las cefaleas en brotes son dolores de cabeza agudos y extremadamente dolorosos que tienden a presentarse varias veces al día durante meses y luego desaparecen por un período de tiempo similar. Son mucho menos comunes que otros tipos de dolores de cabeza.

Las cefaleas por sinusitis causan dolor en la parte frontal de la cabeza y la cara. Este tipo de dolor de cabeza se debe a la inflamación en los conductos de los senos paranasales que están detrás de las mejillas, la nariz y los ojos. El dolor tiende a empeorar cuando uno se inclina hacia adelante y cuando despierta en la mañana. Con este tipo de dolor de cabeza, generalmente se presenta goteo posnasal, irritación de la garganta y secreción nasal.

Después de tanto escribir sobre los síntomas y clases de los dolores de cabeza, voy ahora a describir los remedios naturales, que podemos utilizar para que desaparezcan.

Tradicionalmente se viene utilizando la menta y la lavanda para que ejerzan como relajantes. Migrastick de Arkopharma contiene estos principios activos en un práctico roll-on que se puede aplicar en sienes, frente y nuca. Su composición a base de aceites esenciales 100% puros y naturales de Menta (Mentha piperita) y Lavanda (Lavandula angustifolia) proporciona efectos inmediatos, aunque no es recomendable para embarazadas o mujeres en periodo de lactancia, ni para menores de 12 años.

Son además, muy aconsejables los masajes y la aplicación de de frío. Para los primeros, existen unos aparatos especiales para esta zona del cuerpo que tienen la forma de arañas y gracias a sus largos filamentos pueden rodear toda la cabeza; y sino, un masaje manual dado por un especialista os puede dejar como nuevos. Y en cuanto a la aplicación de frío existen bandas, coma las máscaras que se utilizan para descongestionar los ojos, que pueden meter en la nevera y aplicar en la zona; y dan buen resultado.

También es muy importante la relajación. Para los que no estáis acostumbrados a esta técnica, que yo la llevo a cabo en numerosas ocasiones y nunca me ha defraudado; os contaré, que simplemente con que hagáis 15 respiraciones profundas con el vientre en algún lugar donde podáis estar tranquilos sin que nadie os moleste, sentados, a ser posible, con las piernas cruzadas o en alguna postura que os resulte cómoda; y después visionéis en vuestra mente algo que os agrade durante cinco minutos, os servirá de tratamiento para empezar. Si dedicáis un ratito todos los días notaréis la diferencia muy pronto. Hay muchos libros que os pueden iniciar en esto. Otro día lo trataré más profundamente.