Decorar la habitación de un niño es una labor un tanto engorrosa. Primero, tendremos que tener en cuenta el espacio con el que contamos, y sobre todo, la cantidad de muebles que vamos a introducir. Siempre es mejor que nos falte, y con el tiempo ir rellenando rincones y espacios. Empezaremos con las paredes. Debemos tener en cuenta que la pintura que vayamos a utilizar sea ecológica, así no tendremos problemas de alergias, que suelen ser bastante graves en niños, sobre todo si tienen problemas respiratorios.

En cuanto a los colores, están pasados de moda los colores más clásicos y demasiados claros; además no suelen resistir bien el paso del tiempo, y menos en un lugar habitado por niños. Es mejor arriesgarse con tonalidades más fuertes en la paleta de color. La ornamentación la debemos dejar para los muebles o para las paredes; pero una de las dos cosas, ya que muchos motivos y dibujos cargarían el ambiente en exceso.

Yo me decantaría por la última opción, mediante ilustraciones en los muros con la propia pintura, o con los renovados vinilos, tan de moda. He encontrado unos preciosos en weedecor.com. Con ellos puedes transformar la imagen de una habitación en un momento, y cuando te canses renovarlos. Buhos, jirafas, monos, árboles con flores, elefantes o mariposas podrán reinar en su lugar de descanso y juegos, muchos se pueden personalizar con el nombre. Y lo mejor es que son eco-friendly, por su adhesivo biodegradable. Libres de PVC y de plomo.

 

¡Quedan preciosos!. Pegar y listos.