La Agencia Internacional de la Energía (IEA) cree que las energías renovables se dispararán en África en las próximas décadas, cubriendo así una demanda energética que crecerá un 80% para 2040. En la actualidad, más de 600 millones de personas viven sin acceso a la electricidad, pero el continente dispone de recursos energéticos más que suficientes para satisfacer las necesidades de la población. Y ahí es donde entran las renovables.

El potencial africano para la energía solar y eólica es enorme y no se quedan atrás las energías hidráulica y geotérmica. Según un informe publicado por la organización, el África subsahariana comenzará a explotar este potencial en las dos próximas décadas, empezando por el hidroeléctrico, que solo se aprovecha en un 10% en la actualidad, y destacando el eólico en Sudáfrica y el geotérmico en la región del Cuerno de África.

Uno de los motivos de este crecimiento será la reducción de costes de la tecnología de las renovables, que las hará más atractivas frente a los combustibles fósiles, de uso mayoritario en la actualidad. La IEA espera que dos tercios de las redes locales de energía, que suministran a zonas rurales, se abastezcan de energía solar fotovoltaica, eólica y minihidráulica en 2040.

La mejora del suministro energético es fundamental para el crecimiento social y económico de África, donde más de 700 millones de personas dependen de formas ineficientes y peligrosas de generar energía, como la combustión de biomasa y carbón de baja calidad. En un continente que tiene a tres de los mayores productores energéticos del mundo (Nigeria, Sudáfrica y Angola), el consumo actual de electricidad per cápita no podría mantener encendida una bombilla de 50 vatios.

La IEA ve necesario un aumento de la inversión y una mayor cooperación entre los países. Una distribución más eficiente de la riqueza derivada de los proyectos de gas y petróleo permitiría a los gobiernos reinvertir los beneficios en infraestructuras clave para la población, aunque de nada serviría este avance si no se producen reformas políticas de gran calado. De esta manera, se podrían impulsar nuevos proyectos de energías renovables.

De momento, en 2014, se añadirán 1,8 gigavatios a la capacidad energética del continente, una cifra mayor que la suma de los 14 años anteriores. Por países, Sudáfrica instalará 3,9 gigavatios, seguida de Kenia, con 1,4, y Etiopía, con 570 megavatios procedentes de energías limpias. África está en el camino de conseguir un sistema energético moderno y que llegue a toda la población.