Todo el mundo debería visitar un vertedero de basura para darse cuenta de la cantidad de residuos que generamos al día, y tomar conciencia de que debemos reducir nuestros residuos para de este modo cuidar el medio ambiente.

SOGAMA

En este contexto, durante los meses de agosto y septiembre los que esten interesados hay una jornada de puertas abiertas para visitar el complejo medioambiental de Cerceda, en la provincia de A Coruña gestionado por SOGAMA, donde se realizan una labor ambiental muy importante como es la separación de la basura depositada en la bolsa amarilla (envases de plástico, latas y briks) para su posterior reciclaje, y del resto el resto de la basura (bolsa negra) tras una serie de procesos se convierte en un combustible derivado de residuos CDR que alimenta posteriormente una planta termoeléctrica en la que se genera electricidad suficiente para abastecer 100.000 viviendas.

El complejo de Cerceda, tiene una extensión de 665.000 metros cuadrados y con una capacidad para el tratamiento de 550.000 toneladas de residuos anuales. En este Complejo, que se complementa con la actividad del vertedero controlado de Areosa, se efectúan las operaciones de tratamiento de una gran parte de los residuos generados en Galicia.

Para apuntarse a las jornadas abiertas han puesto los teléfonos 981698500/12/11 para reservar cita. La visita estará atendida por educadores medioambientales, los cuales proporcionarán las explicaciones pertinentes, guiándolos durante el recorrido a efectuar por las distintas naves que conforman el complejo industrial.

El itinerario dará comienzo por la de clasificación de envases, donde los visitantes pueden comprobar el proceso de selección automática de los distintos materiales depositados por la población en los contenedores amarillos de recogida selectiva (envases de plástico, latas y briks), destinando cada tipología al reciclador correspondiente.

Acto seguido, le tocará el turno a la planta de elaboración de combustible, en la que, tras separar la parte susceptible de ser reciclada (acero, aluminio, vidrio y acero residual), el resto se convierte en un combustible derivado de residuos CDR que alimenta posteriormente una planta termoeléctrica en la que se genera electricidad suficiente para abastecer 100.000 viviendas.

Fuente: gestoresderesiduos.org