James Dye, científico de la Universidad de Michigan, ha desarrollado una pequeña pila de combustible de hidrógeno que puede recargar ordenadores portátiles, móviles, y tus gadgets favoritos, ofreciendo electricidad barata.

James DyeEl investigador, James Dye, trabajó con SiGNa Chemistry para producir siliciuros de metales alcalinos y derivados, básicamente de la sal y la arena. Dye afirma que mediante la adición de agua a estos siliciuros, su equipo de investigación produce un gas de hidrógeno a baja presión que se convierte en electricidad mediante una pila de de combustible de bajo costo.

Del trabajo en común con Signa, también ha creado una célula de combustible que es capaz de hacer funcionar una bicicleta a 25 millas (40 Kilómetros) por hora durante 100 millas (160 kilómetros).

Esto es una buena noticia en la investigación sobre soluciones en energías alternativas basadas en hidrógeno, ya que el problema de la implantación de dicha tecnología, es el coste elevado en la producción del hidrógeno para poder abastecer a las pilas de combustible.

Hay que tener en cuenta que el hidrógeno, no existe aislado en la naturaleza, por lo que no se puede extraer de ningún sitio. Esto significa que si queremos usar hidrógeno para cualquier fin, primero hemos de generarlo, proceso en el que casi siempre se consume más energía de la que se obtiene después al usarlo, con la tecnología disponible actualmente.

Las pilas de hidrógeno, es una tecnología limpia, que producen energía por la combinación de hidrógeno y oxígeno en una reacción química. Su principal ventaja es que son silenciosas y, además de electricidad y calor, sólo producen vapor de agua como residuo.

 

Fuente: e360.yale.edu