El macramé es una técnica que radica en realizar nudos a partir de diferentes materiales. En el caso de Ed Bing Lee, se ha convertido en un arte que ha pasado de ser algo ligado a los hogares matriarcales, a objetos que se comercializan o se exponen en galerías de arte. El sueño de nuestras abuelas hecho realidad.

Este artista ha conectado con el mundo contemporáneo mediante algo que parecía desterrado a todas luces de los museos, el “arte de lo vulgar”, ese que ahora está tan de  moda y llena espacios renombrados. Al lado de artistas consagrados, van apareciendo otros que sin considerarse ellos mismos artistas, ocupan los lugares más destacados en el ranking de los más aclamados.

Ed nació en San Francisco, Estados Unidos, de ahí su obsesión por la cotidianeidad americana; que refleja a la perfección en sus formas y colores, aunque su origen oriental hace que su trabajo sea más que preciso, perfecto.

Parece mentira que esto se pueda hacer mediante unos pequeños nudos, dando como resultado objetos tan espectaculares, y reconocidos mundialmente. Su serie Delectable es la que le ha otorgado una mayor fama mundial, aunque otras como Picnic, no pueden ser desdeñables, por su originalidad y minuciosidad.

Entre patchwork y collage, su obra sigue teniendo un sabor añejo, que liga muy bien con una temática de una época bien diferente. Sorprendente y reconocible en la distancia, la mayor parte de su obra está realizada con algodón o lino, es medioambientalmente correcta. Un disfrute visual que no tiene parangón. La pena es que no se puede tocar su trabajo, suele estar expuesto en vitrinas; sólo para los afortunados que pagan por tenerlo.