Un nuevo estudio publicado por la Universidad de Stanford en California (Estados Unidos), revela que los animales más grandes de los océanos se extinguirán, según los patrones que han estudiado los investigadores; y es una tendencia que no existía en el pasado, según afirma Judy Skog, director del programa en la National Science Foundation’s Division of Earth Sciences, y que financió el estudio.

La extinción selectiva de animales de cuerpo grande podría tener graves consecuencias para la salud de los ecosistemas marinos
, dicen los científicos, ya que tienden a estar en la parte superior de las redes alimentarias y sus movimientos a través de una columna de agua mueven los nutrientes del ciclo del fondo marino a través de los océanos.

Se aproxima una sexta extinción de los animales marinos

Jonathan Payne, un paleontólogo de esta universidad y que ha trabajado en la investigación, añade: “Esto es más probable debido a que en primer lugar la gente captura especies más grandes para el consumo”. En el pasado, según las investigaciones llevadas a cabo en fósiles de hace 445 millones de años y con un énfasis particular en los más recientes 66 millones de años, estos patrones de pesca eran totalmente diferentes, y de los que no existen precedentes en la Tierra.

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Jonathan Payne

Se podría comparar lo que está por venir, con las cinco extinciones masivas anteriores que han acontecido en nuestro planeta,

afirma el profesor Payne.

“Lo que nuestro análisis muestra es que por cada factor de 10 de aumento de la masa corporal, las probabilidades de que una especie sea amenazada por la extinción, sube a un factor de 13”, explica Payne. “Cuanto más grande seas, más probabilidades hay de que se está enfrentando la extinción”, revela Payne.

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El tiburón podría ser una de las grandes especies que se extingan

Pero teniendo esto en cuenta, es imprescindible que las decisiones que se tienen que tomar respecto a la gestión de los recursos marinos debe ser clara y contundente a nivel nacional e internacional, porque según se puede desprender de estos resultados solamente hay un culpable, y es el ser humano.

Esta extinción empezó antes en la tierra, con la caza de animales de gran tamaño como los mamuts y otra megafauna que abundaba. Por el momento, los mares se habían salvado, ya que hasta hace poco tiempo los seres humanos se limitaban a pescar en las zonas costeras, no en las profundidades de los océanos.

“No podemos hacer mucho para revertir rápidamente las tendencias de calentamiento del mar o la acidificación de los océanos, dos de las amenazas reales que deben ser abordadas; pero podemos cambiar los tratados relacionados con la forma en que cazar y pescar. Las poblaciones de peces también tienen el potencial para recuperar mucho más rápidamente que el clima o la química del océano “,  concluye Jonathan Payne.

La biodiversidad de nuestros mares está en peligro, debemos actuar para que puedan seguir siendo lugares llenos de vida.

Otros coautores del estudio, titulado Ecological selectivity of the emerging mass extinction in the oceans  y que se publicará en la revista Science mañana 16 de septiembre, incluyen a Andrew Bush de la Universidad de Connecticut, y a Doug McCauley, de la Universidad de California, Santa Bárbara.