La conservación de las abejas es el nexo de unión entre la colaboración pública-privada
¿Cómo podemos revertir la falta de biodiversidad en el planeta de manera activa y sin costes elevados? La mejor forma y la más eficaz es, por supuesto, invertir en educación ambiental para que la implicación de toda la sociedad sea la clave para dar un mayor impulso a los proyectos que necesiten una mayor concienciación y un apoyo individual de cada persona.
Smart Green, un proyecto pionero en España
A esta conclusión llegó LG Electronics España con su movimiento Smart Green, que acomete diversas acciones en las que está implicado el medio ambiente, y cuyo fin último, es regenerar los ecosistemas.
Este movimiento comenzó en el 2017, y, hasta el momento, tiene tres ejes vertebrales: la reforestación de distintos espacios naturales mediante la técnica japonesa de Nendo dango, ideada por Masanobu Fukuoka, la restauración de la Posidonia oceanica en el mar Mediterráneo para fijar carbono, y la protección de las abejas y otros polinizadores, en especial, la Apis melífera, la única que puede polinizar todas las especies vegetales de nuestro país.

El reto que se propusieron va tomando forma. Una apuesta por una Sostenibilidad 2.0, en la que se pasa a la acción por el planeta, mediante proyectos que ayuden a la propia naturaleza, pero de una forma científica, monitorizando y controlando cada ecosistema, y contando con la ciudadanía. Quizás, esta última, la parte más importante. Ya que sin ella, esto hubiera sido imposible de llevarlo a cabo.
Más árboles, por favor
Siempre teniendo como referencia una cifra destacada: los 48 millones de españoles que habitan el territorio español. Por ello, se propusieron plantar un árbol por persona mediante la técnica empleada por Fukuoka, pero con la ayuda imprescindible de colegios y centros de la tercera edad que crearon esas «bombas de semillas», y que luego fueron tiradas para que la naturaleza hiciese su parte. Así, cada individuo forma parte de la solución, y toma conciencia de la situación.
La posidonia, clave para el mar Mediterráneo
Respecto a la restauración de los fondos marinos con Posidonia oceanica, está siendo algo similar, ya que se han implicado diferentes escuelas de buceo y buceadores de manera desinteresada, y hasta el momento ha sido todo un éxito. Porque no podemos dejar de lado, que estos pastos submarinos pueden retener hasta 40 veces más CO2 que un bosque mediterráneo, y hasta 16 veces más que la Amazonía.
Siguiendo la estela de Eslovenia
Smart Green Bees, el otro eje vertebral de LG Electronics España, tiene como objetivo que haya una abeja por cada español. Por eso, cada día se van sumando al movimiento más apicultores; contando ya con más de 200 colmenas instaladas en la península ibérica en 8 localidades. El 20% de su propósito ya está conseguido, según nos confirmó Jaime de Jaraíz, presidente y CEO de LG España, ayer, 7 de octubre, cuando pude comprobar como este gran movimiento va implicando a más personas y organizaciones. En este caso, la embajada de Eslovenia se ha hecho partícipe. Y es que no podía ser menos, siguiendo su estela de tradición apícola, y siendo un referente mundial. Las cifras hablan: por cada 1.000 habitantes del país, hay 5 apicultores. Es el segundo país con mayor densidad de abejas, y tiene en marcha alrededor de 300 proyectos con distintos socios en casi todos los continentes. Para ello ha sido fundamental la colaboración público-privada, para que toda la sociedad sea partícipe de los logros.

De hecho, gracias a Eslovenia se constituyó el 20 de mayo como Día Mundial de la Abeja por las Naciones Unidas. Habiendo impulsado, también, la creación de un Fondo Apícola que facilita el desarrollo de proyectos en colaboración con países de todo el mundo, como nos explicó Amerisa Kurbegović, Ministra Consejera de la Embajada de Eslovenia, en el encuentro.
Abejas en peligro de extinción
Paola Vecino, doctora, bióloga, y presidenta de la asociación apícola El Rincón de la Abeja, nos acercó a la realidad de las abejas, a lo que está sucediendo con ellas en España. Una información de primera mano, porque ella trabaja día a día con los apicultores en el propio terreno.
Cómo ya sabemos, las abejas están desapareciendo por una gran variedad de motivos, que van desde la aparición de especies invasoras provenientes de otros países, como la avispa asiática (Vespa velutina), pasando por plagas de ácaros, hasta llegar a la contaminación por los pesticidas tan frecuentemente empleados en la industria agroalimentaria.
Los apicultores se han dado cuenta de que juntos pueden conseguir muchos logros. De ahí, que se hayan querido involucrar en este tipo de acciones para apoyar a la abeja ibérica, ayudando a mantener la biodiversidad, ya que son la base de todos los ecosistemas. ¡Sin abejas, y sin polinizadores, no hay vida en el planeta. Nos quedamos sin alimentos!
Pero todavía tenemos una gran partida que jugar en España, y es la instalación de colmenas urbanas, que en la mayoría de los países de nuestro entorno existen, pero aquí, no. Un nuevo reto a tener en cuenta.

Tecnología y apicultura
Poco a poco los apicultores han ido apoyándose en la tecnología para simplificar y dar mejores soluciones a los problemas de la colmena. De esta forma, se emplean básculas con sondas asociadas para poder monitorizar las casas de las abejas. Es posible saber, por ejemplo, la cantidad de individuos que hay en un enjambre midiendo el sonido, la temperatura y la humedad.
Todos estos parámetros reflejan la salud de las abejas. También es posible averiguar cómo se encuentra su salud por el tipo de zumbido, y conocer si tienen ácaros. Estos parámetros se pueden cotejar en una app, y actuar según los datos recogidos gracias a la tecnología.

Al fin y al cabo, los insectos son los animales más numerosos del planeta, y necesitan de nuestra protección y ayuda para evitar que desaparezcan, ya que cada uno de ellos cumple una misión esencial en su escalafón en el reino natural.
Por eso, es urgente que exista esa transmisión de conocimiento, como ha apuntado Paola Vecino, y para que las siguientes generaciones no vean a los insectos como unos bichos que deben exterminarse. Gracias a distintos talleres que realiza en los que se pueden contemplar de cerca cómo es una colmena y cómo trabajan las abejas, o la creación de un hotel de insectos, o como el que hemos realizado para fabricar unas velas naturales con cera de abeja, podemos ver las dimensiones del trabajo de estos pequeños, pero primordiales insectos en prácticamente todos los ecosistemas de la Tierra.
