El Cambio Climático no es un montaje ni un cuento chino. Es un problema global cuya solución dependerá en gran medida nuestra supervivencia.

Siete datos sobre el Cambio Climático que deberías conocer

Todos los seres humanos, como seres vivos, consumimos recursos para sobrevivir. Pero el modo en como lo estamos obteniendo está afectando al clima mundial, lo cual tiene graves repercusiones que nos amenazan a todos. ¿Podemos encontrar una solución para frenar esto?

El Cambio Climático ya no es una cuestión a debatir, se ha convertido en un reto enorme para la humanidad. Estos son los datos que deberíamos conocer para comprender el alcance, y de este modo poner medidas para frenarlo.

1. El planeta se calienta

El planeta se calienta

Esta figura da una indicación del cambio observado en la temperatura media en superficie entre 1901 y 2012. Muestra que casi la totalidad del planeta ha experimentado un aumento de la temperatura en superficie. La temperatura de la superficie ha aumentado en 0,85°C durante el período 1880-2012.

 

El mes de marzo fue el segundo más cálido de la historia de la Tierra desde que tenemos registro de temperaturas (1880), según el informe mensual que elabora el del Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la NASA.

En 2016 ha sido, por tercer año consecutivo, el año más cálido de la historia, consiguiendo romper el récord de 2015 y del 2014.

A lo largo de los últimos 50 años, las actividades humanas, y en particular la combustión de combustibles fósiles, han liberado cantidades de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero suficientes para afectar al clima mundial. La concentración atmosférica de dióxido de carbono, gas que atrapa más calor en las capas bajas de la atmósfera, ha aumentado en más de un 30% desde los tiempos anteriores a la revolución industrial.

2. La culpa es nuestra

La culpa del cambio climático es nuestra

El cambio climático nos iguala. Por López #COP21. EFEverde #porelclima

El fenómeno de El niño contribuyó al record registrado el año pasado, pero no hay causa natural que explique la tendencia del alza térmica de los últimos 50 años. Los ciclos solares duran 11 años, las erupciones volcánicas enfrían esporádicamente el planeta. Entre tanto, los gases de efecto invernadero emitidos por la actividad humana forman un manto cada vez más grueso que atrapa el calor de la superficie de la Tierra.

La culpa es nuestra

El gráfico muestra claramente que las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera han aumentado considerablemente en los últimos 250 años, en comparación con la media de largo plazo en los últimos 2.000 años.

3. No cabe la menor duda

El planeta se calienta ¡No cabe la menor duda!

Desde finales del siglo XIX los científicos han venido observando un cambio en el clima que no puede atribuirse únicamente a alguna de las influencias “naturales” del pasado.

Ya en 1895, el químico sueco Svante Arrhenius concluye en sus investigaciones que la combustión de carbón de la era industrial calentaría el planeta.

En febrero de 2007, el IPCC publicó un resumen de su Cuarto Informe de Evaluación del IPCC dónde se llega a la conclusión que la causa del calentamiento global, con un 90% o más de probabilidad es de origen humano.

En 2014 se publica la primera parte del Quinto Informe de Evaluación del IPCC dónde los científicos están al 95% seguros de que los seres humanos son la “causa dominante” del calentamiento global desde la década de 1950.

No cabe la menor duda

Esta gráfica muestra que las temperaturas medias globales han aumentado considerablemente desde finales del siglo 19, y en particular desde la década de 1960. Este gráfico producido por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático en 2007 muestra las temperaturas medias globales anuales (puntos negros) con la lineal se ajustan los datos: durante los últimos 24 años (de color amarillo), 50 (naranja), 100 (púrpura) y 150 años (rojo). La curva azul suave muestra las variaciones decenales y el margen de error del 90% por década (banda azul pálido sobre esa línea).

4. La subida del nivel del mar

La subida del nivel del mar

La tasa de elevación media del nivel del mar desde mediados del siglo XIX ha sido mayor que la tasa media registrada durante los últimos dos milenios. Durante el ultimo siglo, el nivel medio global del mar se elevó 0,19 metros. La combinación de la pérdida de masa de los glaciares y la expansión térmica del océano provocada por el calentamiento dan razón de aproximadamente el 75% de la elevación observada del nivel medio global del mar desde principios de 1970.

La elevación del nivel del mar, es una consecuencia del calentamiento global, debido al deshielo de los casquetes polares. Los últimos datos de los expertos climáticos confirman una tasa de elevación de 3,2 mm/año, entre 1993 y 2010.

El año pasado, se derritió el 97% de la capa de hielo superficial de Groenlandia, algo que no ocurría así desde hacía 150 años.

El hielo ártico se derrite

En los dos últimos decenios, los mantos de hielo de Groenlandia y la Antártida han ido perdiendo masa, los glaciares han continuado menguando en casi todo el mundo, y la extensión del hielo del Ártico ha seguido reduciéndose. El gráfico ilustra la disminución de la extensión del hielo marino en verano en el Ártico, entre 1900 y 2010. La extensión espacial ha disminuido en cada temporada desde 1979.

En enero pasado los investigadores alertaron que una gigantesca grieta descubierta en la plataforma de hielo de la Antártica llamada Larsen C podría desprenderse y crear un iceberg gigante…

Más de la mitad de la población mundial vive en una franja costera de 60 km de ancho. Además de producir directamente lesiones y muertes, las inundaciones pueden aumentar el riesgo de infecciones transmitidas por el agua y por vectores. Los desplazamientos de la población pueden aumentar las tensiones y el riesgo de conflictos.

5. Los cambios climáticos tienen sus consecuencias

Los cambios climáticos tienen sus consecuencias

El Cambio Climático está afectando al clima, no causa una sequía particular ni un temporal en concreto, pero aumenta la probabilidad que se produzcan fenómenos extremos.

Tan sólo la fuerte ola de calor registrada en el año 2003 se cobró la vida de al menos 70.000 personas en Europa. En 2010 la fuerte ola de calor registrada en Rusia causó decenas de grandes incendios y costó la vida a 50.000 personas, según la OMS.

Los cambios climáticos tienen sus consecuencias

Las observaciones han mostrado un aumento importante en la cifra de huracanes de mayor intensidad a escala mundial desde 1970. Específicamente, la cantidad de huracanes de categoría 4 y 5 ha aumentado en aproximadamente un 75% desde 1970. El IPCC señala que la tendencia hacia una mayor duración e intensidad de las tormentas está fuertemente correlacionada con la temperatura de la superficie del mar en el trópico. Esto puede indicar una relación entre el calentamiento global y la capacidad destructiva de los huracanes. Sin embargo, la gran variabilidad de tormentas tropicales y huracanes en un período de varios decenios y la falta de una observación sistemática de gran calidad con anterioridad a las observaciones por satélite dificultan detectar tendencias a largo plazo.

El aumento de la temperatura global modifica los niveles y la distribución estacional de partículas aéreas naturales (por ejemplo, el polen) y pueden provocar alergia asmática. Hay aproximadamente 300 millones de personas con asma y se teme que el alza en la temperatura eleve el número de personas con dicha enfermedad.

El aumento de la variabilidad de las precipitaciones puede poner en riesgo el suministro de agua dulce. La escasez de agua afecta ya a un 40% de la población mundial. La falta de agua y su mala calidad pueden poner en peligro la salud y la higiene, con el consiguiente aumento del riesgo de enfermedades diarreicas (causa de la muerte de 2,2 millones de personas cada año), de tracoma (una infección ocular que puede producir ceguera) y otras enfermedades.

6. La fauna y flora cambia

La fauna y flora cambia

Esta diapositiva muestra una serie de cambios que se han observado en los sistemas físicos (azul), biológicos (verde) y humanos (rojo), y que pueden atribuirse al clima con diversos grados de confianza. Los cambios biológicos incluyen, por ejemplo, pérdida de especies y alteraciones en los ecosistemas. Los cambios físicos incluyen, por ejemplo, cambios en el manto de nieve, cambios en la densidad y extensión de los glaciares, y escorrentías.

Desde hace tiempo los expertos alertan acerca del profundo efecto que tiene el incremento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en todos los ecosistemas del planeta.

Las variaciones climáticas están alterando los ciclos naturales. El aumento de las temperaturas está diezmando poblaciones de animales y plantas, empujando a las especies, alterando migraciones y conductas.

Un reciente artículo científico han constatado que algunos peces expuestos a concentraciones elevadas de CO2 sufren una perniciosa sordera.

La emisión dióxido de carbono (CO2), debido a la quema de combustibles fósiles, está cambiando el pH del mar, siendo cada vez más ácido. Esto provoca llevando a la desaparición de muchos invertebrados marinos como caracoles, corales o estrellas de mar.

Además del emblemático oso polar, los científicos advierten que una de cada cinco especies en la Tierra ahora se enfrenta a la extinción. Esta cifra pasará a ser del 50% a finales de siglo.

Pero el cambio climático no es la única amenaza del ser humano sobre las especies: El aumento constante e imparable de la población produce unos efectos devastadores en la fauna y la flora. Según la ONU advierte que la población mundial aumentará de los actuales 7.400 millones a 11.200 millones para el año 2100.

7. Podemos evitarlo

Podemos evitarlo

El problema principal del calentamiento global y del consiguiente cambio climático es principalmente nuestro modelo productivo.

En este mundo cada vez más globalizado, necesitamos mirar más allá de la búsqueda de beneficios y aprovechar el existente mercado de ideas para afrontar este reto, para no hacer del exacerbado consumo nuestro estilo de vida.

Hagámonos pues una pregunta: si el cambio climático no fuese un serio peligro, ¿figuraría al pie del Acuerdo de París la firma de 196 países, comprometiéndose a intentar mantener a raya el Calentamiento Global.

Pese la amenaza del nuevo gobierno de los Estados Unidos de abandonarlo, el acuerdo sigue constituyendo una señal de esperanza.

Nosotros como ciudadanos de este planeta somos el verdadero motor de cambio. Para ayudarte, aquí hemos recopilado una lista con consejos o acciones prácticas para lograr un futuro más sostenible.