Las novedades cosméticas primaverales en belleza llegan con la línea de maquillaje Lily Lolo. Una marca británica que llega arrasando en lo que a color se refiere. 100% mineral y natural, 0% trangénicos, 0% nanopartículas, 0% colorantes sintéticos, 0% perfume, 0% parabenes, 0% talco, 0% perfume, 0% conservantes. Unos productos no comedogénicos y sin gluten. ¡Vamos lo tienen todo para triunfar!

Como no había probado nada, me he decidido por las sombras, con las que me suelo llegar alguna que otra sorpresa cuando las uso. O porque no se extienden bien, o no se fijan el tiempo esperado, o tienen un color que en mi piel no me acaba de convencer. Uno de los cosméticos más difíciles de conseguir, al igual que la base de maquillaje, para que quede como una quiere.

Las sombras compactas y las que llevan los pigmentos sueltos me han conmocionado. Casi se me saltan las lágrimas al comprobar que duraban y se mantenía el color intacto durante horas. Además, los tonos son en su mayoría preciosos, ni muy mates, ni muy brillantes, con el punto justo de luz para resaltar la mirada y conseguir una belleza natural. Todos son muy apetecibles y “ponibles”. Al aplicarlas notas la suavidad en tu piel, tampoco resecan mucho el párpado como otras. ¡Así que les doy un 10!

Una adquisición que recomiendo insistentemente, en especial si tienes los ojos sensibles y delicados. En relación a la calidad-precio, tengo que decir que hay mucha calidad a poco precio (todas sabemos lo que suben otras firmas más conocidas y con toda la química posible dentro). También he disfrutado y sigo disfrutando, con sus simples y modernos envases. Ligeros y resistentes que abren y cierran a la perfección. Otro tema que las marcas deberían tener muy en cuenta. ¡No se te puede quedar la tapa rota en la mano a la octava vez que usas el producto! Muchas no han debido de realizar un test de uso como en los muebles de IKEA.

Espero más adelante tener la oportunidad de probar sus otros productos de maquillaje y sus accesorios. Las barras de labios y las BB Cream prometen, aunque con estas últimas siempre me resulta difícil encontrar un color parecido a mi tez; ya que suelen tirar a tonos ocres que no se llevan muy bien con los cutis muy claros.