Parece increíble, pero por suerte ya los tenemos aquí. Y su creador, un español que conoce perfectamente la industria del calzado, ya que lo suyo le viene por herencia familiar,  los conocidos zapatos Segarra.

Ernesto Segarra en los años ochenta fundó Snipe, una marca reconocida mundialmente, que ha pasado a manos de la alemana Gabor, en la que se le añadido el más comprometido componente medioambiental, la creación del modelo Snipe 100%.

La intención era crear una línea entera de zapatos con esta característica. En la actualidad, sólo existe un modelo unisex y con un color oscuro. La curtición de la  piel se realiza mediante titanio, una manera más sostenible de alisarla y embellecerla, que el curtido vegetal.

snipe zapatos Los primeros zapatos 100% biodegradables

Libres de cromo y de niquel, metales pesados muy dañinos; están exclusivamente fabricados con materiales naturales y biodegradables, los zapatos son ergonómicos; y a su vez hechos con materiales reciclados, cómo las pequeñas partes de plástico, provenientes de las botellas PET.

El nuevo producto ha tenido unos necesarios maestros conductores que han aportado todos sus conocimientos para que la revolución se llevara a cabo: los expertos Alfonso del Val y Ramón Plana, la Universidad de Vigo, la Universidad Pública de Navarra y la planta de compostaje industrial de Jorba (Barcelona).

La acogida entre el público germano será, por supuesto, espectacular; esperemos que aquí en España, cuando se comercialice, ocurra lo mismo.

Lo que se quería, es que después de usarse, los zapatos pudieran introducirse en un compostador familiar (algo generalizado en Alemania), y que el ciclo de la vida pudiese seguir, generando compost. Aquí, en España, no está tan extendido; por lo que se comprometen las tiendas a recoger el calzado viejo y llevarlo a una planta de compostaje industrial.

Aquí os dejo el vídeo de la presentación del modelo Snipe 100%:

Cada vez somos más habitantes en el mundo, y cada vez tenemos menos recursos disponibles; por lo que debemos dar “otra vuelta de tuerca” a nuestra existencia, para crear nuevos productos a partir de viejos productos. En un ciclo sin fin.