Dia_Mundial_del_Agua_2012El 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, para concentrar la atención en la importancia del agua y promover la gestión sostenible de los recursos hídricos. El Día Mundial del Agua de este año 2012 lleva el lema, “El agua y la seguridad alimentaria”.

El objetivo de este año hace referencia a la importancia del agua potable para alcanzar la seguridad alimentaria.

El mundo tiene sed a causa de nuestras necesidades de alimentos. Hoy en día hay más de 7 mil millones de personas que alimentar en el planeta y se prevé que esta cifra llegará a 9 mil millones en 2050.

Para poder alimentar a toda la población es muy importante garantizar la disponibilidad de agua, en cantidad y calidad adecuada. También habrá que ser más productivos y sostenibles, produciendo más alimentos con menos agua, reducir el desperdicio de comida y avanzar hacia una alimentación más ecológica y sostenible.

¿Qué es la seguridad alimentaria?

Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen acceso a alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer la necesidades alimenticias, afín de llevar una vida activa y sana.

La sequía es la causa más común de la grave escasez de alimentos en los países en desarrollo. La sequía causó más muertes durante el siglo pasado que cualquier otro desastre natural, y Asia y África ocupan el primer lugar entre los continentes por el número de personas directamente afectadas.

Las personas que tienen mayor acceso al agua tienden a disfrutar de una nutrición mejor. La falta de agua puede ser una de las principales causas de las hambrunas y la malnutrición, particularmente en las zonas donde la alimentación y los ingresos de las personas dependen de la agricultura local. Las lluvias irregulares y las diferencias estacionales en la disponibilidad de agua pueden dar lugar a la escasez temporal de alimentos. Las inundaciones y las sequías pueden causar algunas de las emergencias alimentarias más apremiantes.

En 1948, la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirmó el derecho de todas las personas a una alimentación adecuada. Así mismo el 28 de julio de 2010 la ONU se aprobó el acceso a agua potable en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sin embargo, según el Embajador de Alemania ante Naciones Unidas, Peter Wittig, “En el mundo, 884 millones de personas no tienen acceso suficiente al agua potable, y más de 2,6 billones no poseen instalaciones sanitarias. Anualmente mueren dos millones de personas a causa de esto, la mayoría son niños“.

El Cambio Climático afecta a los recursos hídricos

Los principales efectos del cambio climático repercuten en los recursos hídricos. Se prevé una cuantiosa disminución de las lluvias anuales en la cuenca mediterránea y en las zonas semiáridas de América, Australia y el África austral, que repercutirá en la disponibilidad y calidad del agua en regiones donde ya es escasa.

El cambio climático también repercute en los riesgos de extremos de disponibilidad de agua. Todas las regiones experimentarán, en efecto, sequías más frecuentes e intensas, lluvias excesivas e inundaciones que pueden destruir los cultivos y poner en riesgo la producción de alimentos. La población de los entornos frágiles, especialmente si sus medios de subsistencia dependen de la agricultura, afronta un riesgo inmediato y creciente de malas cosechas o pérdida de ganado.

La FAO recomienda que la seguridad alimentaria se utilice como indicador de la vulnerabilidad al cambio climático.

Los sistemas de producción de alimentos y los ecosistemas de los que dependen son muy sensibles a la variabilidad del clima y el cambio climático. Las modificaciones que se presentan en la temperatura, las lluvias y los brotes consiguientes de plagas y enfermedades pueden reducir la producción. Los grupos pobres de la población, que dependen de las importaciones de alimentos, son particularmente vulnerables a esos efectos.

EL Agua cada vez más escasa

La escasez de agua ya afecta casi a todos los continentes y a más del 40 por ciento de la población de nuestro planeta. Actualmente, 1.600 millones de personas viven en países o regiones con escasez absoluta de agua y, para 2025, dos tercios de la población mundial podrían vivir en condiciones de disponibilidad limitada de agua. La principal razón de lo anterior es el consumo excesivo de agua para la producción de alimentos. La falta de agua limita la capacidad de los agricultores para producir alimentos suficientes para su consumo o para ganarse la vida.

Asia meridional, Asia oriental y el Oriente Medio, por ejemplo, se aproximan o han excedido los límites de sus recursos hídricos, y su población sigue creciendo.

La producción de alimentos en algunas partes de América del norte ya es insostenible debido al agotamiento del agua del subsuelo.

Para reducir el consumo excesivo de agua en la producción de alimentos debemos como ciudadanos reducir nuestra huella hídrica.

¿Qué es la huella hídrica?

La huella hídrica es una forma de medir nuestro consumo directo e indirecto de agua, no solamente el agua que bebemos. La huella hídrica es el total del volumen de agua que se utiliza para producir los bienes y servicios consumidos por una persona, una comunidad o una empresa.

La forma de medir nuestra huella hídrica es mediante al concepto de “agua virtual“. Se trata de una idea de John Anthony Allan, investigador del King’s College de Londres y la Escuela de Estudios Orientales y Africanos, que consiste en la cantidad empleada en elaborar, empaquetar y transportar los productos de consumo.

huella hídricaEl agua virtual recuerda que los consumidores no sólo utilizan este líquido cuando beben, se duchan o riegan las plantas de su jardín, sino también cuando comen o se visten. Así, por ejemplo, una camiseta de algodón tiene una huella de 4.100 litros de agua virtual, una hamburguesa 2.400 litros y una taza de café 140 litros.

Reduce el consumo de carne

Debido al crecimiento de la población se prevé que el consumo de carne aumente de 37 kg por persona al año en 1999-2001 a 52 kg en 2050 (de 27 a 44 kg en los países en desarrollo), lo que supone que gran parte de la producción agrícola adicional se destine a alimentar el ganado.

Por ejemplo, el 80 por ciento de los 480 millones adicionales de toneladas de maíz que se necesitarán anualmente para el  año 2050 se destinarán a los piensos para el ganado.

Procura tirar menos comida a la basura

Hay cerca de 6 millones de niños en el mundo que se mueren de hambre cada año, mientras toneladas de alimentos en buen estado se tiran a la basura todos los días en muchos países.

Tenemos que ser más responsables a la hora de consumir alimentos, y comprar menos cantidad, así evitaríamos tirar a la basura tantos productos caducados, y de esta forma seremos más responsables con el Medio Ambiente y ahorraríamos agua.

Una reducción del 50% de las pérdidas y desechos mundiales de alimentos ahorraría 1 350 km3 de agua al año. En comparación, la precipitación anual media de España es de 350 km3, el agua del Rin que pasa por Bonn tiene unos 60 km3 al año, y la capacidad de almacenamiento de lago Nasser es de cerca de 85 km3.

Elegir una alimentación sostenible y saludable

Una alimentación sostenible es aquella que produce pocos efectos ambientales, que contribuye a la seguridad alimentaria y nutricional y a una vida sana para las generaciones de hoy y mañana.

Actualmente el mundo sufre unas desigualdades alimentarias importantes, mientras que en los países en desarrollo y las economías emergentes sufren altas tasas de desnutrición, más de 800 millones de personas sufren hambre en todo el mundo, por otro lado hay un alto grado de población obesa.

En muchos casos los alimentos con una huella hídrica menor tienden a ser opciones más sanas y sostenibles desde el punto de vista ambiental. Por lo tanto, es necesario determinar soluciones  que beneficien a todos y tengan en cuenta el agua, los alimentos, la salud y el medio ambiente.

Una alimentación sostenible protege y respeta la biodiversidad y los ecosistemas; es aceptable culturalmente, accesible, económicamente justa y asequible; es adecuada nutricionalmente, inocua y saludable; a la vez que optimiza los recursos naturales y humanos.

Un poco de historia:

El Día Mundial del Agua se celebra todos los años el 22 de marzo, para concentrar la atención en la importancia del agua y promover la gestión sostenible de los recursos de agua dulce.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) recomendó en 1992 la creación de un día internacional para celebrar el agua dulce. La Asamblea General de las Naciones Unidas respondió designando el 22 de marzo de 1993 como primer Día Mundial del Agua.

Fuente: http://www.unwater.org